Cuatro horas con S. Zunzunegui. Orgullo y… prejuicios «De qué hablamos cuando hablamos de cine español»

Horario:
Sábado 16 de Mayo
De 17:00 h. a 21:00 h. (Hora de España)
Información del Taller
Descripción del Taller
A la hora de presentar la sesión de debate —eso es lo que me gustaría que fuera— de este Taller tomo prestadas las palabras de Pere Portabella cuando volvió a colocarse
tras las cámaras en 1990 después de más de una década de silencio cinematográfico: “He vuelto para perseverar”. Lo que en mi caso se traduce en que no voy a poner
sobre la mesa nada que se parezca a un “giro epistemológico” en mi manera de entender ese objeto que denominamos “cine español”.
Digo esto porque me parece que los que hablamos y escribimos sobre este tema nos sucede algo parejo a lo que le pasaba a Agustín de Hipona cuando intentaba definir el tiempo: cuando nadie nos lo pregunta sabemos qué es, pero cuando tratamos de explicárselo a quién nos lo pregunta, no lo sabemos.
Para facilitar argumentos al debate por venir quiero recoger las contundentes reflexiones de J. A. Gaya Nuño en su libro de 1949 (publicado en pleno apogeo del
nacionalismo franquista) El arte español en sus estilos y en sus formas: “Se habla de arte español como de una entidad corpórea y tangible, como de un hecho histórico de todos admitido. […] Tan solo los pueblos que no conocen estos vitalizadores y segmentadores virajes de ida y de fortuna, es decir, los pueblos primitivos, son los que pueden gloriarse, en su vasta lisura, de poseer un estilo perfectamente nacional; hay un estilo maorí o un estilo de los indios navajos”
Por su parte el gran antropólogo Claude Lévi-Strauss añade una serie de matices importantes a la idea arriba expresada. Imposible dejar de captar en sus palabras la
sensibilidad hacia las culturas indefensas ante empuje de la globalización y, al mismo tiempo, una defensa implícita de ese principio republicano del que Francia ha hecho siempre bandera que es la “excepción cultural”.
“Es la diferencia de las culturas la que hace fecundo su encuentro. Ahora bien, este juego en común entraña una uniformización progresiva: los beneficios que las culturas sacan de esos contactos provienen ampliamente de sus desvíos cualitativos; pero en el transcurso de estos intercambios esos desvíos tienden a abolirse. ¿No estamos asistiendo a eso en la actualidad? […] ¿Qué concluir de todo esto sino que es deseable que las culturas se mantengan diversas, o que se renueven en la diversidad? Solo que […] hay que consentir en pagar un precio, a saber, que culturas apegadas, cada una de ellas, a un estilo de vida, a un sistema de valores, velen por sus particularismos; y que esa disposición es sana. Cada cultura se desarrolla gracias a sus intercambios con otras culturas. Pero es preciso que cada una oponga cierta resistencia, porque en caso contrario, muy pronto, no tendría nada que intercambiar. La ausencia y el exceso de comunicación tienen sus peligros”.
Añadiré una coda para reflexionar sobre ella. ¿Qué nos autoriza a hablar de Pablo Picasso o Luis Buñuel como artistas inequívocamente españoles cuando su obra se ha
realizado fundamentalmente fuera de nuestras fronteras?
Entre los cineastas y las obras seleccionadas no están ni todos ni todas los que son.
Pero sí son todos (cineastas) y todas (obras) los que están. Y a través los sus trabajos de muchos estudiosos, tomándolos como punto de partida, vienen poniéndose en pie desde hace ya casi cincuenta años la necesidad de construir una nueva memoria del cine español. Atendiendo a la afirmación de Max Aub que sostiene que “lo hecho, en el momento de hacerse es memoria: memoria creadora, base, armazón, falsilla, cañamazo de los demás”.
Porque lo primero que debe tener presente un historiador es que nunca trabaja solo, que lo individual es siempre colectivo y que puede sostenerse, de forma razonable (y razonada) que el cine español tiene una Historia que merece ser contada a través del atento escrutinio de sus filmes. Historia que levante, de manera sensata, un mapa operativo de la cinematografía española construido sin apriorismos y formado por un corpus de gran desigualdad pero no menor riqueza, elaborado en sus mejores ejemplos sobre un humus popular de profundo calado antropológico y que guarda memoria, en su diversidad, de los acontecimientos históricos, culturales, económicos y sociales sobre los que se desarrolló. Acontecimientos que determinan, en su entrecruzamiento, su singular textura, sus formulaciones visuales, sus recurrencias (y, por supuesto, ausencias) temáticas así como sus vinculaciones con el resto de las artes con las que convive.
Algunas películas a tener en cuenta:
A) En el camino del mito:
– La ruta de Don Quijote (Ramón Biadiu, versión 1934).
– Sierra de Teruel (André Malraux, 1937-1939) y Memoria y sueño: Sierra de Teruel (Víctor Erice, 2005).
– La corona negra (Luis Saslavsky, 1951).
– Aguaespejo granadino (José Val del Omar, 1955) y Fuego en Castilla (José Val del Omar, 1960-1961).
– La llum (Carles Santos, 1967).
– El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973).
– La madre muerta (Juanma Bajo Ulloa, 1993).
– Ya viene, aguanta, riégame, mátame… (Los Hijos, 2009).
– Lo que arde (Oliver Laxe, 2019).
– Tardes de soledad (Albert Serra, 2024).
B) Extraterritoriales y telúricos:
– Noticiario del cine-club (Ernesto Giménez Caballero, 1930).
– Orgullo (Manuel Mur Oti, 1955).
– Vida de familia (José Luis Font, 1963).
– Lejos de los árboles (Jacinto Esteva, 1963-1970) y Alrededor de las Salinas (1962).
– Octavia (Basilio Martín Patino, 2002).
– El silencio antes de Bach (Pere Portabella, 2007).
C) Costumbristas y regeneracionistas:
– La verbena de la Paloma (Benito Perojo, 1935).
– Verbena (Edgar Neville, 1941).
– Domingo de carnaval (Edgar Neville, 1945).
– Historias de la radio (J. L. Sáenz de Heredia, 1955).
– El mundo sigue (F. Fernán-Gómez, 1963).
– Espíritu sagrado (Chema García Ibarra, 2021).
D) Carpetovetonismo y humor negro:
– Plácido (L. García Berlanga, 1959).
– El verdugo (Luis García Berlanga, 1963).
– Pascual Duarte (Ricardo Franco, 1976).
– Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (P. Almodóvar, 1980).
– El día de la bestia (Alex de la Iglesia, 1995).
– Carmina o revienta (Paco León, 2012).
Bibliografía:
Santos Zunzunegui: Historias de España. De qué hablamos cuando hablamos de cine
español (edición revisada y ampliada), Santander, Shangrila, 2018.
Objetivos
Conocer y analizar de cerca el cine español .
Dirigido a
Esta sesión de cuatro horas online se dirige a todas aquellas personas interesadas en el cine español.
Disponer de una conexión a internet estable, así como cámara y micrófono incorporados al ordenador para la vídeo sesión.
Docente

Santos Zunzunegui
Bilbao, 1947.
Catedrático Emérito de Comunicación Audiovisual y Publicidad (Universidad del País Vasco). Semiólogo, analista e historiador cinematográfico.
Ha sido profesor invitado en diversas universidades de Europa, EE.UU. y América del Sur.
Entre sus principales libros se cuentan: Mirar la imagen (1984); El cine el País Vasco (1985); Pensar la imagen (1989); La mirada cercana. Microanálisis fílmico (1996; nueva edición revisada y ampliada 2016), Robert Bresson (2001); Historias de España. De qué hablamos cuando hablamos de cine español (nueva edición revisada y ampliada, 2018); Metamorfosis de la mirada. Museo y semiótica (2003; versión italiana Metamorfosi dello sguardo, 2011); Orson Welles (2005); Las cosas de la vida. Lecciones de semiótica estructural (2005); La mirada plural (2008), ganadora del Premio Internacional de Ensayo “Francisco Ayala” y cuya traducción al italiano ha aparecido en 2015 con el título de Lo sguardo plurale. En 2013 publicó Lo viejo y lo nuevo (Cátedra) donde se recogen cinco años de su trabajo en Caimán. Cuadernos de Cine, revista de la que es miembro de su Consejo Editorial.
En Noviembre del 2014 recibió el premio del Groupe de Recherche et Investigation de l’Image dans le Monde Hispanique (GRIMH), formado por hispanistas y estudiosos de la imagen de Francia.
En 2017 apareció su Bajo el signo de la melancolía. Cine, desencanto y aflicción, ambicioso estudio sobre la dimensión fílmica de esa “enfermedad cultural” denominada melancolía.
En 2019 publicó (en colaboración con Imanol Zumalde Ver para creer. Avatares sobre la verdad cinematográfica (Cátedra) y en los últimos años está compilando en varios volúmenes sus intervenciones en Elías Querejeta Zine Eskola/Tabakalera/ Museo de BB. AA. de Bilbao bajo la denominación genérica de Mis historias de cine (I “Imagen sobre imagen”, 2020; II “Profundidad de campo”, 2021; III “Derivas”, 2023; Shangrila).
En 2022 apareció el libro de Asier Aranzubía titulado Conexiones. Un diálogo con Santos Zunzunegui (Shangrila), donde se mantiene un dilatada conversación en torno, entre otros, a temas como las herramientas metodológicas del análisis, las implicaciones de hacer historia del cine español, las limitaciones de la crítica, los avatares de la imagen contemporánea, el problema del canon o las virtudes de las taxonomías.
En 2024 publica el libro: Jean-Marie Straub y Danièle Huillet. La reinvención del cinematógrafo. Editorial Shangrila.
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